Cemento Aluminoso. ¿Qué es?

Existe socialmente una alarma sobre este concepto, en muchas situaciones de manera justificada, pero llenas de un gran desconocimiento del proceso degenerativo, que se desencadena con aquellos elementos estructurales en los que se empleó “cemento aluminoso”.

¿Qué es el “cemento aluminoso”? En primer lugar, debemos entender qué es el cemento, los principales materiales del cemento es la combinación de la Sílice y la Cal, para obtener un compuesto como el silicato tricálcico, pero estos dos elementos que se encuentran en la naturaleza en su forma de óxidos, no reaccionarían entre sí, si no se interviniera en la reacción el Óxido de Aluminio o la Alúmina (Al2O3). Tanto el Sílice, como la Alúmina, están presentes en las arcillas, materias primas del cemento.

En 1918 se formuló el compuesto del cemento aumentando el contenido de óxido de aluminio, creando lo que conocemos como, cemento aluminoso, este cemento tuvo una gran acogida, ya que, acelera el proceso de fraguado, favorece el proceso hasta tal punto que fragua incluso debajo del agua, en inmersión, siendo ampliamente empleado en la década de los años 60.

Posteriormente a su uso masivo, sobre todo en elementos prefabricados, ya que, permitía a la industria poner en obra rápidamente las piezas debido a su rápido fraguado, se descubrió que el cemento aluminoso, bajo determinadas circunstancias, de temperaturas superiores a los 25º y condiciones de humedad, sufre una conversión estructural de su sistema cristalino hexagonal a un sistema cúbico, sufriendo esta nueva estructura cristalina una grave reducción de su resistencia a compresión.

Derivado de este descubrimiento se limitó el empleo de este cemento en la Instrucción del Hormigón Estructural en 1973, para elementos estructurales, aunque se sigue usando para trabajos especiales (no estructurales) y se retiró del mercado en 1974. Cabe señalar que en Francia dicha prohibición se llevó a cabo 20 años antes 1954, y la sobre producción fue absorbida por España, lo que nos obliga a considerar la posibilidad del uso de este cemento desde los años 50 hasta el 75.

Nos debe de quedar claro que, el empleo de cemento aluminoso:

1. No es un material perjudicial para la salud

2. Puede o no, haber mutado su estructura cristalina

3. Afecta a los esfuerzos de compresión, no de flexión

Cuando nos entramos ante edificios que comprenden entre 1950 y 1975, debemos de tener la cautela de realizar el estudio de la composición del cemento mediante una prueba química de Laboratorio en la que se expone al material al reactivo Oxina, de su positivo o no, sólo podemos concluir en el contenido en Silicato de Aluminio, compatible con el empleo del cemento aluminosis, pero no podemos establecer que se ha desencadenado un proceso degenerativo del hormigón conocido por Aluminosis hasta no realizar una Microscopía electrónica que nos determine el cambio de la estructura de rómbica a cúbica.

El proceso, una vez que se detecta la presencia de este tipo de cemento es, comprobar la capacidad mecánica del elemento estructural, en el caso de forjados formados por viguetas o semiviguetas, bovedillas y capa de compresión, realizamos una prueba de carga y comprobamos, la deformación en forma de flecha y la elasticidad en su recuperación, también realizamos un estudio de la oxidación o grado de corrosión de las armaduras, mediante la resistividad eléctrica del hormigón y mediante medición de potencial de las armaduras, lo que se conoce como Espectroscopia de impedancia y Voltametría Cíclica.

De estos resultados se puede determinar:

1. La estructura cumple mecánicamente, o no.

2. Las armaduras se encuentran oxidadas-corroídas, o no.

Y por lo tanto poder determinar el alcance de la intervención, pasando desde la mera vigilancia y observación, un refuerzo por falta de elasticidad o problemas de aceros, o llegar a la sustitución de la pieza.

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